Niego la Mayor

El tema de la educación y de la reducción, o eliminación, de conciertos a centros privados está muy de actualidad. Cada día aparecen declaraciones de asociaciones de padres, políticos o sindicatos, de diferente signo, reforzando sus posturas.

Los datos del problema son los siguientes: la educación privada concertada ofrece en Andalucía unas 250.000 plazas; la demanda es mucho mayor, más de 325.000 alumnos optan cada año a una plaza en centros concertados; según datos de la Junta de Andalucía, en los centros públicos hay exceso de oferta, lo que se traduce en plazas libres; el coste de una plaza escolar en la enseñanza concertada es el 50% del coste en la pública; la evaluación de la calidad de la enseñanza en Andalucía arroja los peores datos del conjunto nacional, en esa evaluación los centros concertados obtienen una media superior a la de los centros públicos.

La cuestión parece que debería estar clara.  Un modelo presenta exceso de demanda y menor coste de prestación del servicio, ofreciendo además –en términos generales- mejor calidad. Parece que lo lógico sería potenciar ese modelo, que además no precisa de inversión pública, al menos hasta cubrir la demanda insatisfecha.  Pero aquí la lógica quiebra. Por eso no quisiera yo seguir en esa misma línea de argumentación, sino ir un poco más atrás, porque lo que resulta evidente es que este ya no es un problema educativo, ni siquiera económico: es un problema ideológico.

Las declaraciones de la Consejera de Educación son contundentes: “Hay que preservar el equilibrio y predominio de la educación pública, porque es la que garantiza la igualdad de oportunidades”, para añadir a continuación que “la actuales circunstancias presupuestarias precisan una optimización al máximo de los recursos públicos”.

La argumentación de IU (Torrijos) es rotunda: “con la realidad presupuestaria existente, la primacía debe ser garantizar una escuela pública, laica y de calidad. Esa es la jerarquía de prioridades”.

Dejando aparte los problemas sintácticos  -no sé como se garantiza, simultáneamente, el “equilibrio y el predominio”, ni como se establece una “jerarquía de prioridades”- sorprende que la optimización en la aplicación de los recursos públicos pase por asignarlos a la oferta menos demandada y más cara.  Hay, no obstante, una realidad evidente: los resultados del informe Pisa que dejan a Andalucía a la cola de los niveles de calidad educativa a nivel nacional; pero para eso también tiene solución la Sra. Consejera: “para mejorar la calidad hay que cambiar el sistema de evaluación  por otro “integral, anti-ranking y anti-reválidas”;  lo que no deja de ser marxismo puro (me refiero a Groucho).

La nota diferencial de los totalitarismos es someter la realidad a la ideología, aunque haya que forzarla. Queda claro que la clave de este discurso no es económica, ni educativa: es puramente ideológica.. Parte del  axioma, falso, de que lo público es mejor que lo privado, y que lo privado sólo  debe ser tolerado- de forma circunstancial- cuando lo público no alcance a  cubrir un determinado servicio. El debate de la educación andaluza no es,  por tanto, una cuestión educativa, sino política. Pero si el problema es  ideológico lo mínimo que habría que pedir a la Sra. Consejera y su equipo es que articule  un modelo de pensamiento fundamentado y coherente. No se puede ejercer la acción de gobierno sosteniéndose en panfletos y consignas mitineras.

De entrada niego la mayor, eso de que lo público, en educación, en sanidad,  o en cualquier otro servicio ciudadano, sea mejor que lo privado.  Dudo que la Sra. Consejera haya leído, o conozca, a John Stuart Mill, que hace más de ciento cincuenta años,  hablando precisamente “Sobre la Libertad” explicaba que  «el monopolio estatal en estos campos –se refería a la educación- no sólo es incompatible con los derechos y libertades de los ciudadanos,  sino que se convierte  forzosamente en un grave peligro para el bien común».  La garantía del bien común  capacita al Estado  para preocuparse de la enseñanza y  de que los ciudadanos tengan el adecuado nivel cultural, pero no hay un fundamento jurídico para un monopolio estatal de la enseñanza ni para establecer la obligación de frecuentar las escuelas públicas, si en la de iniciativa social se consiguen los objetivos de enseñanza por él establecidos.

ESTUDIOS DE TEORÍA ECONÓMICA Y ANTROPOLOGÍA

ESTUDIOS DE TEORÍA ECONÓMICA Y ANTROPOLOGÍA
Rafael Rubio de Urquía, Enrique M. Ureña, Félix –Fernando Muños Pérez (Editores)
Unión Editorial
Madrid 2005

El título es suficientemente descriptivo. Partiendo del principio que toda economía es la expresión, en el terreno económico, de una cierta antropología, la obra presenta los trabajos de un amplio grupo de especialistas que abordan la cuestión desde distintas perspectivas.

Los dieciocho trabajos que se presentan están agrupados en cuatro apartados.

En el primero: “La economía como ciencia” se analizan las relaciones entra la Economía y la Antropología, planteándose así un nuevo enfoque de la Teoría Económica

En el segundo apartado: Antropologías concretas” se examinan distintas propuestas antropológicas y su traducción al mundo de la economía, con especial atención a autores clave como von Mises, Hayek, Simon, Adam Smith e incluso Nietzsche.

“Antropologías Cristianas” es el título de la tercera parte, que hace una interesante presentación de la Doctrina Social de la Iglesia y sobre la antropología del agente económico.

El libro termina, como no podía ser menos, con un apartado dedicado a “Propuestas Concretas”, que abre interesantes vías de desarrollo al pensamiento económico.

Un volumen, editado en 2.005, que se constituye como fundamento de una biblioteca básica sobre las relaciones entre la economía y la antropología.

NIVEL: INTERMEDIO

LIDERAZGO ÉTICO

LIDERAZGO ÉTICO
Alfred Sonnenfeld
Ediciones Encuentro
Madrid 2011

¿Usted busca un libro sobre ética empresarial que sea claro, fácil de leer, sistemático y no muy extenso?, pues le presento éste, del que es autor Alfred Sonnefeld

Le aconsejo leer con atención la Introducción, porque en ella están todas las claves. El liderazgo ético lo presenta el autor como la coherencia entre el ser de la persona y su actuar. Eso supone, en primer lugar, conocer qué es la persona, reflexionar sobre las raíces antropológicas del ser humano; pero el conocimiento solo no basta. Para que la persona llegue efectivamente a ser lo que la ética clásica entiende como un hombre virtuoso, es preciso practicar “la teoría”. Por eso la educación moral que está llamado a promover el líder no es sólo una enseñanza intelectual, sino también y sobretodo, una enseñanza de hábitos de vida. Eso supone tener la suficiente finura de espíritu para atender “al otro”, para hacerle crecer como persona.

Una vez definido pues el liderazgo ético como ese equilibrio entre el ser y el actuar, en sí mismo y en los demás, el autor va desgranando en lo siguientes capítulos una serie de consideraciones: la prudencia, el espíritu de servicio, conocimiento propio, aprender a amar,…en las que se va articulando la actuación del líder (líder en la empresa, en la familia, en su entorno).

Está escrito en un lenguaje ameno. Con apenas unas pocas referencias bibliográficas, a pie de página. Su nivel de comprensión es muy asequible. Poco más de 200 páginas, en edición de bolsillo, que lo hacen ideal para el AVE o las esperas en el aeropuerto (también para un tranquilo fin de semana). Imprescindible para iniciar su biblioteca sobre ética y empresa

NIVEL: BÁSICO

ETICA EN LAS ORGANIZACIONES

ETICA EN LAS ORGANIZACIONES.
Construyendo Confianza.
Manuel Guillén
Pearson Prentice Hall
Madrid 2006

El libro que comentamos hoy tiene clara vocación de manual universitario, útil no sólo para estudiantes que tengan que trabajar asignaturas de ética empresarial, sino también para profesionales interesados en profundizar en la dimensión ética de su actividad empresarial.

El concepto de ética del que se parte queda expuesto en el Prólogo, del Prof. Melé, en el que la define como «la orientación para la excelencia humana». Su orientación docente se pone de manifiesto en la Introducción del libro, en la que se presentan las características del mismo: Estilo de redacción sencillo; carácter práctico; contenidos actuales; enfoque multidisciplinar.

Guiado por su afán didáctico el manual se desarrolla en tres planos de análisis:

- Nivel micro, o individual: la persona.

- Nivel meso, o de la organización: la empresa.

- Nivel macro, o incidencia de la organización en su entorno: la sociedad.

Concluye con un capítulo en el que expone una visión sintética de los diversos enfoques o teorías éticas -centradas en las normas, en la virtud o en el bien, o una ética integradora de las tres-.

El manual no se agota en la exposición de conocimientos más o menos estructurados. Cada capítulo se completa con lo siguientes apartados:

  • Ideas para recordar.- En las que se exponen los conceptos básicos del capítulo.
  • Resumen.- Un breve resumen, en forma de preguntas y respuestas, del mismo.
  • Un caso de cine.- Contiene la ficha técnica y sinopsis de una película comercial ya estrenada y propone una uía de trabajo para su discusión, aplicando el contenido del capítulo.
  • Algunas cuestiones prácticas.- Aquí recoge algunas sugerencias sobre cómo afectan a la vida cotidiana los conceptos estudiados.
  • Ejercicios para realizar en equipo.- Lo que constituye una eficaz guía para el profesor.
  • Lecturas recomendadas.- Aquí se incluye una breve bibliografía comentada de títulos referidos al capítulo.

El libro se cierra con una serie de direcciones de Internet en las que obtener más información sobre aspectos concretos y un glosario que facilita la síntesis en la elaboración de conceptos. También con una bibliografía no excesivamente amplia, pero bien seleccionada.

En resumen, una manual sencillo, práctico, riguroso y seguro para elaborar un modelo ético que genere confianza en las personas y en las organizaciones.

 

NIVEL: BÁSICO