Dios y los Ricos

DIOS Y LOS RICOS
Eduardo Camino
Rialp
Madrid 2002
Nivel: Básico

 

El libro que hoy traemos a este apartado se aleja un poco del perfil habitual, trata del mundo de lo religioso y el del dinero. Se supone que va dirigido exclusivamente a quienes tengan inquietudes religiosas; pero ofrece planteamientos que pueden interesar a todos.

El autor tiene un perfil bastante singular: es abogado y Doctor en Teología. Trabajó como broker durante varios años. Actualmente es sacerdote y profesor de Moral Económica en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma.

También la estructura del libro es singular. A partir de un conocido cuadro de Caravaggio, “La vocación de San Mateo”, en la iglesia de San Luis de los Franceses, en Roma, el autor va haciendo una descripción detallada y profunda de los personajes que componen el lienzo y, a partir de ellos, va desgranando lo que éste le sugiere e intentando provocar nuevas sugerencias en el lector.

El libro tiene dos fuentes: el Evangelio y el cuadro de Caravaggio, en el que los personajes despliegan toda su potencialidad, reflejada en loa pintura o intuida por Eduardo Camino.

Como el título propone “Dios y los ricos” trata sobre la vocación, en sentido amplio. De la llamada divina, de la definición cristiana del hombre y de la riqueza en su múltiple papel de entorpecer, impedir o ser lugar de encuentro para esa llamada divina a todos los hombres. Va dirigido a “los ricos” entendidos aquí como los que se relacionan con el dinero y con la creación de riqueza, es decir: a los empresarios, aunque en ocasiones éstos no alcancen esa riqueza.

Libro de fácil lectura, tremendamente sugerente, y que una vez leído conviene tenerlo a mano para releer algún párrafo y aclarar dudas.

NIVEL: BÁSICO

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

COMPENDIO de la DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Pontificio Consejo «Justicia y Paz»
BAC (Editorial Planeta)
Madrid 2005
Nivel: Básico

A lo largo de su historia la Iglesia ha ido dando criterio sobre una serie de temas relacionados con la vida social. Todos esos documentos, de diferente rango –encíclicas, cartas pastorales, alocuciones, tratados de teología o el mismo Catecismo de la Iglesia Católica- han configurando unos principios de reflexión; para señalar las bases que se han de respetar para construir una adecuada convivencia social. Unos criterios de juicio; para valorar la realidad social y unas directrices de acción; para orientar la actividad en la vida social. Ese conjunto de principios, criterios y directrices es el que constituye el cuerpo de la denominada Doctrina Social de la Iglesia.

La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) no es una ideología, que implicaría modelos de acción, se mueve en el plano ético, pertenece más bien al ámbito de la Teología Moral, interpreta las realidades sociales a la luz del Evangelio. Tiene una fundamentación antropológica, por su origen y por su finalidad, en diálogo cordial con todos los saberes. Proclama principios morales, no sistemas económicos, ni es una vía alternativa entre el marxismo y el liberalismo.
Consciente de la riqueza de contenido de la Doctrina Social de la Iglesia y de lo disperso de las fuentes, el papa Juan Pablo II dispuso que una comisión nombrada al efecto, la Comisión Justicia y Paz, elaborase un compendio en el se expusieran de modo sistemático los principios que a lo largo de los siglos se habían ido destilando. El resultado es el COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA que comentamos.
En este Compendio, tras exponer los fundamentos y principos de la DSI, se expone de manera sintética, y siempre con referencias a los textos en que se apoya, los principios relativos a la familia, el trabajo, la vida económica, la comunidad política, la comunidad internacional, la salvaguarda del medio ambiente y la promoción de la paz.

Insistimos en que no presenta, una ideología o una praxis política, sino unos principios que servirán a cada persona, cristiana o no, para elaborar sus propios criterios y soluciones.

NIVEL: BÁSICO

Libros Seleccionados

En este apartado se presentan y comentan libros de interés para quienes deseen  ampliar conocimientos en temas de antropología, ética, economía y empresa. El criterio seguido para su selección no ha sido presentar lo último publicado, sino aquellos libros de interés permanente que pueden ir conformando una biblioteca básica sobre estos temas.

El nivel de comprensión de los libros se ha clasificado en tres niveles: Básico, Intermedio y Avanzado, para orientar a los potenciales lectores
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ETICA EN LAS ORGANIZACIONES.
Construyendo Confianza.
Manuel Guillén
Pearson Prentice Hall – Madrid 2006
Nivel: Básico
LIDERAZGO ÉTICO
Alfred Sonnenfeld
Ediciones Encuentro
Madrid 2011
Nivel: Básico
ESTUDIOS DE TEORÍA ECONÓMICA Y ANTROPOLOGÍA
Rafael Rubio de Urquía, Enrique M. Ureña, Félix –Fernando Muños Pérez (Editores)
Unión Editorial – Madrid 2005
Nivel: Intermedio
FILOSOFÍA Y ECONOMÍA
Leonardo Polo
(Ed. J.F. Sellés)
EUNSA
Pamplona 2012
Nivel: Avanzado
COMPENDIO de la DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Pontificio Consejo «Justicia y Paz»
BAC (Editorial Planeta)
Madrid 2005
Nivel: Básico
DIOS Y LOS RICOS 
Eduardo Camino
RIALP
Madrid 2002
Nivel: Básico
PARA COMPRENDER A KAROL WOJTYLA
Juan Manuel Burgos
Ed. BAC
Madrid. 2014
NIVEL: Avanzado

Empresas con alma

            Siempre he pensado que la biografía es uno de los géneros literarios más complicados. No se trata sólo de ofrecer una relación, más o menos exhaustiva, de fechas y  hechos. Es algo más: descubrir y poner de manifiesto el hilo conductor de la vida de la persona biografiada, el “argumento” de esa  vida, como hace Covadonga O´Shea en su reciente libro sobre Amancio Ortega, el creador de Zara.
            El subtítulo me parece más  acertado que el título: “Lo que me contó de su vida y de su empresa”.  De eso se trata, de una larga conversación  -una conversación de años- con Amancio Ortega y sus colaboradores, en la que se va poniendo de manifiesto la estructura sobre la que se arma la vida de este empresario y cómo su vida se va proyectando en su empresa, dotándola no sólo de eficacia, sino también de alma.
            Son muchas las sugerencias de Amancio Ortega sobre gestión empresarial que la autora va recogiendo. Todas juntas conforman un tratado muy pegado al terreno. Se habla de innovación continua: “Siempre pensé que para triunfar teníamos que poner la organización  boca abajo cada día” (pág. 45). De enfocar la organización al cliente: “jamás se puede perder de vista al cliente” (pág. 48), lo que le lleva a dar un giro radical al negocio de la moda: “fabricar lo que entiendo que van a demandar los clientes” (pág. 79). Pasar de proponer al cliente lo que tiene que llevar cada temporada a fabricar lo que prevé que ese cliente va a desear llevar. Estar al lado del cliente, convencido de que “nadie compra sólo por precio” (pág. 67).
            Se ha hablado mucho sobre “el modelo Zara”, en revistas de gestión y en escuelas de negocio: todos hablan de la integración de procesos, que le lleva a una agilidad en la fabricación y distribución difícilmente superables. Pero el modelo estaba ahí, al alcance de cualquiera:  “no hay sectores maduros, en los que ya está todo descubierto, sino empresas o directivos con mente cerrada que se resisten a la innovación” (pág. 71).
            Todo esto, y bastante más, en un marco muy definido: “tener muy claros los objetivos, para no salir de tu propia línea de negocio” (pág. 89) y “apuntar a la excelencia desde el día cero” (pág. 101). Esa claridad en los objetivos y en la definición del modelo de negocio es la  que proporciona la fortaleza necesaria para gobernar la empresa: “Si me hacen cambiar mi forma de vida,  no salimos a Bolsa y yo sigo viviendo tan tranquilo … , a mí dejadme trabajar, que es lo que sé hacer”(pág. 111).
            Todo esto son técnicas experimentadas aprendidas con sentido común y una gran capacidad de ponderación de la vida diaria apoyada en valores. Para eso hay que poseer, y utilizar, la inteligencia que “es lo que lleva a apreciar la belleza” (pág. 92) y al convencimiento, traducido en hechos, de que la empresa se construye a partir de las personas. “Esta compañía no la hago yo. Son muchas las personas que la sacan adelante en cualquier puesto de trabajo” (pág. 107). La coherencia con esas ideas lleva a delegar aún en temas importantes:  Con respecto a la estrategia de expansión para los próximos años “haremos lo que diga Pablo (Pablo Isla, vicepresidente de Inditex). Es él quien decide. Yo, por supuesto, le apoyaré” (pág. 226
            La clave del personaje y de su empresa está en una afirmación rotunda que deja caer casi como de pasada: “Yo quiero una empresa con alma, formada por personas con alma” (pág. 187).
            La mitología griega nos ha dejado relatos que siguen siendo actuales: Pigmalión talló la escultura de una mujer. Resultó una obra tan perfecta y hermosa que se enamoró de ella, y fue tan intenso su amor, que los dioses le otorgaron vida a esa estatua: así nació Afrodita.
            Como Pigmalión, como Amancio Ortega.  Las obras se hacen grandes, adquieren vida propia, cuando, además de inteligencia y perfección técnica se es capaz de enamorarse, de poner lo mejor de sí mismo, para tratar de mejorar al objeto de nuestro amor. Para eso hay que poner en juego los valores personales.  Nadie da lo que no tiene. Las técnicas se aprenden en la Universidad o en las Escuelas de Negocios. Los valores se cultivan desde dentro, usando de nuestra libertad personal para adecuar nuestro ser a nuestro deber ser y transmitirlo a la empresa.      Ese es el secreto de Zara, y eso se refleja también en la Cuenta de Resultados.   
10.02.09